Adiós.

Se acabó. Se cierra esta estancia, así empiezan otras aventuras. No encontraba ya más sentido a escribir aquí, la experiencia interior está saldada. Me interno en otras historias, en otras búsquedas, en esos dos pequeños locos que surgen tan de cerca y que difuminan la idea de mi yo. Mi desencuentro con el rayo verde ha terminado.
Un sincero abrazo.
Sin palabras, esta letra, esa voz… sacar el corazón de viaje.. “luciendo los tatuajes de un pasado bucanero”, una búsqueda “al Lugar donde has sido feliz, debieras tratar de volver”. Los sueños y los viajes que formaron parte una vez de nosotros.
LOST IN SPACE.

Después de estar por la mañana en la Sierra y ver el Peñalara, esta tarde entre varias opciones… echar mucho de menos a Logan y Thor. La felicidad es bien sencilla, el Amor en casa.
Iba al cine dispuesto, me disponía a entrar y me ha dado pereza. Me he vuelto a casa en Metro tras el intento infructuoso de hacerlo a pie. Sin darme cuenta, he pasado por aquí (foto). Tantos años han pasado… Aquí estudié …, viví intensamente y se acabó un ciclo. Aquel mundo ya está suspendido en algún lugar de nuestra memoria o del olvido de los que allí estuvimos. Todo se oscurece en este mar, los amigos, las amigas, los viejos profesores, las revoluciones. Que despiadada es la línea recta del tiempo.
El patio Maravillas.

Cumulonimbos.

Los Cumulonimbos en tierras manchegas el pasado Domingo.
Ando ahora por culpa de una de esas especiales transacciones privadas metido en los algodonosos límites de las nubes y la busqueda de la permanente gloria en el trabajo. Con la cámara en ristre, disparo a cuanta nube que delata cierto Arte de la Naturaleza. Se juntan como en las corrientes ascendentes de aire cálido y húmedo, lo que descubro y lo que ocurre realmente en mi cabeza.
Una confluencia de experiencia estética y un implacable camino. ¿Dejaré la ciudad? se abren nuevos paisajes muy potentes y nuevas fronteras ante una nueva perspectiva. ¿Qué efectos geofamiliares tendrá el marcharme de Madrid? Es pues una proposición abierta, tanta como la efervescencia de estos cumulonimbos levantándose en desafío.
Retenciones en la Autovia A-3.

Esta noche que volvía sólo, una monumental retención en la Autovia A-3 me ha hecho llegar a altas horas y exponerme a “La Transversal”, un programa de Radio Nacional que entrevistaba a Lara López, actualmente Directora de Radio-3 y, parece ser, fundadora del destacado espacio incalificable.
Me han despejado del sueño por el camino y tanto que ahora, escribo a este respecto. Vengo a cuento de esto, por lo que se vaga con frecuencia con la mente, ya escuchando la radio, ya tomando una cerveza, ya en la cama, ya dónde hay algún rastro de fantasía.
Venía escuchando los incongruentes temas que hacía gala el presentador de tal programa y cómo iba pronunciándose al muy infiel oyente de mi persona, bla, bla, bla… una voz melodiosa y de gran énfasis que, a su vez, concentraba una cadena de comandos inequívocos, enviaba su convencido mensaje. Mientras, la completamente contenida Lara López, se deja llevar y cuenta, con gran enganche, las historias del nacimiento de “la Transversal” en aquella atmósfera primigenia de hace 100 programas. Su voz y la ausencia de imágenes me hacen imaginar… delante, una exposición de luces de freno, matriculas y 22º de temperatura exterior. Con la ayuda de esa sed de sexo que este verano me tiene acostumbrado Waity, por esos espacios comunes con la familia política y con la mía propia de por medio, los niños por acullá y luego, esa jerga inhibidora a las que da luz verde las situaciones referidas… me imagino el trasero de Lara en una de esos ensambles incorrectos políticamente pero válidos llegando al kilómetro 56 en la soledad del habitáculo del vehículo. Bien creo que será fascinante por ese tono de voz y sin abandonar el terreno, el resto de las esencias. En buena medida, pongo en juego toda la carga tópica en las referidas situaciones y con la mirada perdida, divagaba. Y en este escenario con el coche parado en la vía, me encontraba hace un rato. Disparatado episodio. Mañana, la retención nocturna quedará disipada como en esos anuncios publicitarios que inundan las televisiones.
Faraón (1966) de Jerzy kawalerowicz.
Las líneas del espacio infinito. Desde el punto de partida hasta la cámara funerarias, origen de la vida eterna para los egipcios. Ya comentada, dejo aquí esta procesión Real del film de Jerzy Kawalerowicz que he encontrado en la red. Majestuosa y con trasfondo social.
Varios gin-tonic.

El amigo venido del Sur viene con su mujer de allí mismo, es de las de derechas convencidas y destinataria, por otro lado, de lo que tanto amamos los que respecto con tanta creencia como fe tenemos. Está embarazada. Y entre tantos extendidos de felicitaciones y demás, de conversaciones almodovarianas y bolivarianas aparecen las ganas de hablar a trompicones con esas invenciones que el delirio impone a los ebrios y de esas de seriedad manifiesta en los sobrios. Ella, por supuesto, no bebe y su "lucidez" es mentar la política, en mala hora, y considerar dictadura a la cubana. Sea como fuere, debo considerar que tal dictadura política no es tal, en clara advertencia a que el concepto de democracia resulta mucho más complejo de lo que apuntan algunas perspectivas. En fin, mis compañeros carecen de prejuicios ideológicos y nuestra bella dama se queda sola en este punto no sin pequeñas apreciaciones en diferentes sentidos. En su hilar osado sale en defensa más tarde de la derecha española pero sin mucha intención artística ya que defiende a nuestro anterior Presidente de Gobierno, en otro golpe de efecto, y para ello lo hace desde la perspectiva de lo que nos han querido pintar estos últimos años conocidísimos tertulianos: la regeneración de España después de tantos años de felipismo y que la victoria de ZP fue gracias a la manipulación que hizo el PSOE de los atentados del 11 de marzo. No resisto al invasor reaccionario y a tantos progresos de la España atrasada ideológicamente, abandono esta vertiente doctrinaria y federicana. Me fijo pues, en la variedad tipológica de los individuos de esta taberna irlandesa que fluyen alcohol y captó conversaciones menos sugerentes. El dueño mientras, un tipo bajito de pelo lacio y largo, tiene echado el cerrojo y la sonrisa sempiterna de un abigotado satisfecho por la recaudación de la noche. Aforo completo. Nuestra destacada amiga pasa a otros temas, el resto de la conversación se torna amistosa y reúne ciertas particularidades sinceras que la revalorizan enormemente. Luces hay a pesar de esas radicalidades y el desarrollo narrativo de nuestra amiga se vuelve reconfortante ante la ausencia de destellos aznarianos. La conversación ha trascendido por esa vía de la melancolia y de años heroicos. Todo acaba con esos relatos de lo que hemos vivido realmente. Mi emblemática salida del Irish Pub llega a eso de las 2 y media al hacer gala en mi estomago el matarratas que he ingerido y me despido para accidente del relato. Mañana me espera una resaca acojonante.
(foto de Amecha)
Happy People Dancing on Planet Earth.

Gracias a la lectura de un blog y de Koldo, os cuelgo este video. Lo he puesto en casa y todos hemos acabado bailando, dando brincos y volteretas…provoca alegría y divertimento asegurado.
Os dejo el link: Happy People Dancing
Susurros.

Guillermo me tenía hasta los cojones. Ese tipo regordete chiflado me la iba a liar parda y así fue. “Bueno, no te preocupes, ya pasará” me decía mi mujer.
Guillermo era educadísimo cuando gesticulaba pero en el ten con ten era desatinado mantener una conversación medianamente correcta. La distancia física que separa su barriga y su flojo tono de voz, me abocaba a perder información por el camino. Intentaba agudizar el oído pero con la carraspera insistente de Guillermo también hacía muy difícil cualquier autoexigencia auditiva. “..el próximo lunes…en casa de Yolanda…sss…morir en la bañera…”, caray, que habrá dicho. Le pedía, por favor, me repitiera,”…pasa a Yolanda…ssss…bañera”, nada. No me atrevía más, me creaba ansiedad. Porqué cojones no hablaba más alto.
En la cafetería cuando nos reuníamos el grupete de la asociación, nos inclinábamos a la mesa a captar esas longitudes de onda inverosímiles que rebotaban en la mesa de mármol. Nos enteramos días después de la muerte de su padre tras una compilación de conversaciones y por teléfono... era igual, parecía que estaba lejos, muy lejos.
Un día llamó mi mujer al local y Guillermo que andaba por allí, cogió el teléfono. Cuando regresé, me dio el mensaje. No me enteré que había llamado mi mujer, que se había puesto enferma y que, por favor, recogiera yo a los niños del colegio. Cómo lo iba a saber si no le oía y no sé leer los labios. Todo lo que hice fue sonreírle complacientemente mientras emitía silabas imperceptibles.
La chica del ascensor.

Por motivos ajenos, parte del personal de mi trabajo nos hemos tenido que mudar. No sé lo que tardaremos en volver al Oasis de antaño. Atrás dejo el esplendor de lo que era un marco incomparable, casi en la mismísima naturaleza, y se empieza a cocer otro caldo con más coches y polución. Las nuevas oficinas están en la zona de Nuevos Ministerios y ahora, utilizo un ascensor para acceder allí. La mañana del jueves pasado entro conmigo una señorita en dicho elevador, rondaba mi edad y, a mi entender, era bastante atractiva. Presionó el botón de la tercera planta y en una inconcebible decisión yo no apreté el botón que correspondía al 5º, que es dónde están nuestras nuevas oficinas. En el trayecto definido me desconecté de la música de The Who que iba escuchando y ella se organizó su larga melena. En ese momento llegamos a la planta tercera. Ninguno salimos, estuvimos un instante mirándonos y probé, ya que ella no iniciaba la maniobra, a tocar en el cuarto, por error del subconsciente. Rápidamente llegamos por supuesto, yo no tenía ningún motivo para descender allí, de modo que espere a alguna iniciativa por parte de la chica. En esa ausencia de movimientos y de pocas palabras, no había elementos que entorpeciesen ninguna opción deseable pero no ocurrió nada. El hecho de estar emparejado me hace renunciar a la mitad de la población y el consiguiente paso fue teclear el botón del 5º. Cuando la prepuerta de la caja se abrió, mi tendencia fue salir primero empujando la segunda puerta de afuera con la mano pero esta señorita, de manera explicita, me hizo saber que allí se bajaba también. Nos hallábamos en el descansillo y los efectos de este nuevo distanciamiento nos daban sensaciones de claudicación de aquella tentación estúpida. Entramos en la misma oficina, era una compañera de Servicios Centrales que no conocía. Me dirigí a mi mesa con esos dardos envenenados clavados en el corazón.
Ese señor de ahí.

Esta fecha y ese partido de fútbol me ayudaron a encontrar el sentido a la vida, el brutal sentido que tiene cuando lo que más quieres casi se te va. Ocurrió durante El Mundial de Fútbol de Estados Unidos, el 19 de junio de 1994 y se estaba jugando en ese momento, el Bélgica-Marruecos. Mi padre sobrevivió a un ictus cerebral y en esa precisión cínica que te dan las desgracias, recapacité.
Hoy hemos comido juntos en Sigüenza y mi padre, ya se adentra en sus misterios. Lleva años abocado a fraudulentos silencios derivado de las secuelas de su enfermedad, se emociona con facilidad con cualquier gesto de buena intención pero es más producto de su extrema dependencia y su existencia, se halla alejada de la lucidez que en otros tiempos mostraba con el cálculo matemático o con la música.
Me ha trasmitido cosas y me hace pensar. En la memoria tengo el pasado con él, los buenos ratos que pasamos juntos cuando era niño. Ahora, mientras sonríe... me lo paso pipa.
¿Qué pensarán de nosotros la Humanidad del siglo XXII?

Acabo de ver en TV, y decir que cada vez la veo menos, un programilla de esos que se llaman del corazón. Justo antes del Telediario de las tres de TVE. Me ha parecido raro observar a Elsa Pataki en una sesión fotográfica luciendo el palmito, frase por otra parte rara, rara, rara. El reportaje se refería a una sesión fotográfica de un famoso fotógrafo que disparaba sin parar su cámara digital con unas gafas de sol puestas a “una de las españolas más deseadas” y su próxima intervención de la inexorable en una película de Bigas Luna. Las poses eran las habituales en estos repertorios de marcado carácter sexista, mostrando sus encantos y demás “universos sensitivos”… todo muy seductor. A continuación, otro reportaje, este de un desfile de mujeres muy guapas en parecidas circunstancias en una fiesta nocturna y con preguntas idiotas de por medio. Para rematar, un anuncio de coches con mujer objeto sublime. ¿Qué pensarán de nosotros la Humanidad del siglo XXII cuando vean estos enfoques de mujeres tontas e infantiles? ¡Qué primitivos éramos! La liberación de la mujer en esas atolondradas chicas es que se creen fuera del alcance de las vidas rutinarias, aceptando convertirse en meros objetos sexuales. Espero que el futuro sea precisamente otro, más normal. Una sociedad sin mediatizar por estupideces y sin envilecer a la mujer.
Historias pequeñas.

Le escucho cómo habla, colocando a golpes un taco de madera. Come algo menos de lo que le dicta su estomago y conversa con cierta extravagancia. Cómo rebobina en el pasado... cada uno lo capta como encontrando sus gustos y sus utopías. La composición de la vida… tan diferente, con aquellas manos desolladas por no querer utilizar el atornillador eléctrico, me parece no entenderle.
Europa, Europa.

Bueno. Ya pasaron las Elecciones Europeas 2009. Mi amigo Peter dice que “los que pueden dar la vuelta a la tortilla se nos quedan en casa y que hay que seguir dando la brasa”. Los resultados están ahí, una Europa dominada sin paliativos por la Derecha y una Izquierda caída en el desanimo más áspero. Hace poco, la llegada de Obama causaba profundo impacto entre los progresistas europeos con aires de cambio, sin embargo Europa apunta hacía otro punto, el Conservador.
Parece que el pasado fue mejor… los análisis personales que escucho, que leo, están centrados en la influencia perniciosa que el Poder tiene en los individuos que lo ejercen y en la naturaleza humana en general, siendo la conclusión final el desencanto habitual por la clase política y por ende, de la especie humana.
Así nos enterramos, se incrusta esa lógica predecible en nosotros. No vamos a votar o votamos con el miedo. Estamos más centrados en criticar pasivamente que en intentar cambiar las cosas. Es mejor que todo siga igual. La vida está llena de zancadillas y de putadas si, pero también de puntos de máxima intensidad y de momentos extraordinarios. Y eso exige un poco de esfuerzo.
Hondas reflexiones lleva la Humanidad haciéndose desde el principio de los tiempos y al fin descubrimos, entre el resentimiento y el dejar hacer, que no hay solución… y qué encima, echamos la culpa a los políticos. Que fracaso de País y de Europa.




