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el rayo verde

Tomás Acero García (1947-2004).

 

Tomás Acero García no dejó de trabajar en su obra hasta el día de su muerte. Sus cualidades personales y el compromiso social con su tiempo habían caducado estos últimos años. Se había recluido, su relación con el mundo real le había empezado a desorientar y agrietar, había entrado en contacto de lleno con el mundo subterráneo del escritor, con el trabajo obsesivo del noctámbulo solitario y en contacto permanente con la materia de los fantasmas.

Cuando vuelvo a su casa de Hortaleza después de su larga ausencia percibo el espíritu voladizo de Tomás, de su retorno al mundo de los vivos. Su esposa lleva incorporada sus elementos subyacentes. Observo algunos retratos diseminados exquisitamente en lugares predestinados, instantáneas fotográficas de ambos que han sido escogidas con la certeza de la sensibilidad más infinita. Tengo una irresistible sensación de alivio.

El balance de tantos años juntos no da lugar a la invención. La Rubia como Él la llamaba se propuso que publicaran la novela de Tomás, “El novelista misógino”, y esta neurosis obsesiva dio su fruto como una gran manzana de color rojo brillante.

 

Sinopsis: Luis Alberto Zúñiga del Pino, es un escritor en horas bajas y un mujeriego empedernido que no está en su mejor momento. Su situación económica es complicada y tiene que entregar un libro a su editorial. Sin encontrar un motivo apropiado para su novela, recurre a un amigo, el doctor Francisco Alonso y le pide acompañarle en el Centro de Salud y refrescar su inspiración con algún caso que le renueve su carrera de escritor.
Instalado en el Centro de Salud y sin darse cuenta se ve dentro de un mundo de intrigas, inconvenientes y misterios que no sólo renuevan sus deseos de crear, también convierten su vida en una absoluta y tremenda aventura.

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1 comentario

Anónimo -

Gracias Tomás.
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